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“Bohemia pura”

El día de ayer las salas no solo de Argentina, sino de la mayor parte de Latinoamérica se vistieron de gala para recibir a la reina.
Seis de cada diez personas eligieron Bohemian Rhapsody.

Anoche, cerca de las 22:00 hs, salí de la sala de cine con la presión baja y un nudo en la garganta, y no, no fui de corbata.
Presencié una película que esperaba hace muchísimo tiempo, una película que el mundo de la música se merecía hace décadas, pero que valió la pena esperar por ella.

Los que me conocen saben el fanatismo que tengo por Queen y por sus integrantes, fanatismo que me llevó en 2015 a tirarme sobre el capot de la camioneta que llevaba a Brian May y a tatuarme el nombre de la banda en mi brazo.

No sé cómo hablar de esta mítica banda sin hacerlo desde el fanatismo, pero vamos, el periodismo no es objetivo, todos hablamos desde nuestro punto de vista, no somos cosas. Somos seres humanos que pensamos, vivimos y sentimos y eso es todo lo que anoche viví durante las cerca de dos horas y media que dura la película.

Raimi Malek se pone en la piel de Freddie Mercury, y sí, muchos teníamos miedo de lo que podía ser esta película, una obra de arte o una catástrofe de proporciones bíblicas. Por suerte está mucho más cerca de lo primero.
Los críticos la han tildado como una película “controversial”, que quiere lucrar con la vida privada de Farrock Bulsara, más adelante conocido como Freddie Mercury. A ellos les digo: “A la gilada ni cabida”. Este actor sorprendió con su interpretación.
No digo que sea perfecta porque sería una mentira y no es justo vender gato por liebre. Hay momentos en los que uno no ve a Freddie sino a una interpretación, cosa que no veo mal, pero podríamos decir que tanto Brian May y Roger Taylor tomaron la decisión correcta de darle una patada a Sacha Baron Cohen en el momento correcto y decantarse por éste gran actor.
Sí debo destacar el gran parecido de todo el reparto con los músicos, especialmente el de Gwilym Lee quien es la viva imagen de Brian May en su juventud. No hay más para decir con respecto al aspecto físico, simplemente alucinante.

Quienes estamos familiarizados con las historias y personas que rodearon a Freddie y la banda, sabemos que muchas de las cosas que muestran en la película no sucedieron así. Ojo, no digo que esté mal, pero creo que la mirada de Brian Singer podría estar equivocada. Hay varias escenas que si no se sabe cómo fue realmente, puede convencer y generar una errada imagen de la banda y su manera de tratarse.

Hay muchísimos guiños para los conocedores, y eso es un maravilloso regalo de Brian y Roger, quienes estuvieron comprometidos 100% con la producción del film. Si hubiera gustado más que se profundizara un poco más en ciertas cosas o que incluyan otros aspectos muy importantes de la historia del grupo.

Por otra parte, hay una aparición de un gran actor como lo es Mike Myers, quien los ochenteros recordaran como el gran Wayne y su mundo de locuras, el mismo que junto a sus amigos en la película hacen una gran escena con Bohemian Rhapsody de fondo. (Imposible no recrear esa escena cuando uno va escuchando Queen en el auto).
Los invito a encontrarlo.

Musicalmente no encuentro una frase que describa lo que siento, así que me voy a decantar por la siguiente: “ORGASMO AUDITIVO”.
La banda sonora es impecable, la remasterización de algunos temas, la re interpretación de otras, escenas a capella, todo está a la altura de lo que se esperaba y más. La playlist está perfectamente elegida y puesta donde se tenía que poner.

Un dato curioso es que los mismos actores tuvieron que aprender a moverse en el escenario, coreografiar las escenas en las que tocan los instrumentos, e incluso en una breve escena de la película son ellos mismos quienes tocan gracias a haber ensayado todos los días durante meses.

Hablando de la vida privada de Freddie, está muy bien afrontada, su lado salvaje y su vida pública fueron bien plasmadas. La joya de la corona de la reina es la vida privada de la misma, donde podemos ver a un Freddie como lo era realmente, un tipo muy tímido y que tenía sentimientos, miedos y problemas cotidianos como vos, como yo, como Jesús el que está ahí. Básicamente, un tipo normal con una gran excentricidad y un dominio increíble no solo de su voz, sino también de las masas.

La manera en que afrontan su sexualidad está bien lograda, prolija. Desde su relación con Mary Austin hasta que acepta abiertamente que es Gay, o Bisexual como lo plantea el film y terminar en una relación con Jim Hutton.

Bohemian Rhapsody no es solo la vida de Freddie Mercury, sino también la vida de la banda, su lucha por llegar a donde llegaron, las giras, los errores, las peleas, las grabaciones y demás. Todo contado de una manera diluida y con falta de profundidad, pero es una película, no un documental para la BBC. El que quiera saber cómo fue realmente todo, tiene la puerta abierta a la investigación y al conocimiento.

Visualmente me saco el sombrero ante Brian Singer y los directores de cámara, quienes constantemente generan unos planos secuencia increíbles y una calidad de escenas de calidad. No hay mucho que hablar de este aspecto.

El último punto a remarcar es lo bien lograda que está la escena de Live Aid, concierto a beneficio de las personas en África con Síndrome de inmunodeficiencia Adquirida (SIDA). Éste concierto lo ví mas de 50 veces a lo largo de mi vida, y puedo decir que fue increíble verlo desde este punto de vista, fue como verlo en HD, como si hubiera pasado ayer. Simplemente increíble, las actuaciones, los planos, los ángulos, el público, Wembley, y todo lo demás, muy bien recreado.

Ustedes dirán, éste pibe se pasó de rosca porque es un fanboy de la banda, pero los invito a que vean la película y después me cuenten que les despertó.
Si les gusta la music vayan, solos, en compañía, con su pareja, con su vieja, pero vayan. Yo voy a volver más de una vez.

Para cerrar voy a recrear una frase de una vieja película como lo es SANDLOT o como la conocimos en Argentina, Cuidado Hércules Vigila, que siempre me recuerda a Freddie.
Hay una escena en la que el fantasma o alucinación de Babe Ruth le dice a Benny “Jet” Rodríguez:
“Los héroes son recordados, pero las leyendas nunca mueren”.

¿Queda alguna duda?

Dios salve a la Reina!

 

P.d: ¡Lleven pañuelos!

 

Imagen del autor

Alejandro Spinelli

gabrielalejandrospinelli@gmail.com

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